¿Qué nos impide ser vulnerables?
Mientras más me involucro en el tema de la vulnerabilidad tanto en lo personal, como en lo profesional para seguirme formando y tener más herramientas, más descubro que aún hay mucho por aprender y a veces llego a pensar que no estoy haciendo nada al respecto y me frustro. En ocasiones, pareciera que mientras más me empodero y veo cómo tomar mi “vulnerabilidad como medida de coraje” (Brené Brown), más fácil veo que puedo lograrla… hasta que me topo con uno de esos momentos que me ponen a prueba, me cortan el aliento, me dan un escalofrío o me paralizan de miedo. Entonces recuerdo el viejo dicho que dice: “a caminar, se aprende caminando”, con lo que me atrevo a decirme: “a ser vulnerable, se aprende siéndolo”. Entonces respiro, me tranquilizo y vuelvo a situarme en mi realidad: estoy avanzando. Más que enfocarme en ese tipo de momentos que nos ponen a prueba, quisiera analizar qué hay en la balanza donde ponemos la vulnerabilidad que pareciera tener menos peso que aquello que en e...